Retumbando en mis oidos, melodía cual noche llamó.
Escapando los sentidos sin respirar.
No puedo dormir, no me quiero ir,
eres el resto que me queda.
Descubriendo un universo distinto,
al cuál tu ya no perteneces,
ahora ya no eres lo que quiero,
soy libre.
Desapareces lejos de la ciudad de mis sueños
yo existo en ella ¿Quién es la sombra que me sigue?
el pasado que dejas.
Vuelo y no me alcanzas, soy libre.
Dejo atras lo que me perteneció,
abandono mi vida misma,
me deshago de mi ser,
soy yo otra vez, desde hace mucho
vuelvo a vivir. Te llevaste algo,
lo llene de otras cosas, tu ya no existes en ellas,
las dejo correr una carrera interminable
la cuál no creo tenga fin.
Hoy soy libre... de ti
Dandole oportunidad a mi memoria,
descansa, no te desangres más
el valor se agoto, desencadené
el pensamiento, el resto no importa.
Sé el viento, no dejes rastro,
no hay otra salida
despierta...
miércoles, 29 de octubre de 2008
miércoles, 22 de octubre de 2008
Extraña y hermosa.
Una hoja calló en mis manos, la vi pasar lentamente como un sueño, pero no lo era, estaba despierta. Era única, tanto que me sorprendio encontrarla, ya no quedan como aquellas. Fué algo fuera de lo común como una unión a propósito. Nació algo en mi, un cariño tan grande como un tesoro. No dejaba que el viento se la llevara o la maltratara, la protejía ante todo. Un día me di cuenta que los pequeños roces de la brisa la tentaban a alejarce de mi, en ese lapsus conoció a muchas otras manos que le entregaban mucho más cosas que yo, algo más cálido y seguro. Poco a poco se fué alejando, y un día cualquiera ya no regreso más. Quedé sola, extrañando su compañía, su manera rara de ver la vida, sus extraños colores y sus formas. Aún la veo de vez en cuando, ya que el tiempo deja espacios vacios, pero ya no se acerca a mi, recorre un camino fuera del mio. Te quiero y, aunque existan más personas en ti que quizás sean más importantes, puedes buscarme, estaré aquí para ti.
miércoles, 8 de octubre de 2008
Mi partida.
Vi palpitar la tristeza en tus ojos, observe que por tu mejilla rodaba una lágrima. Ausentaste tu vista de mi, y sin más quedamos aislados uno del otro. Una barrera se forjó en nuestro camino, como glaciares puestos entre medio, no pudimos abrir la boca, el silencio se apodero de nosotros.
Largos momentos medité, sin encontrar respuesta a esta sensación, sólo pude ver que la confusión dejaba estragos. Sentí nauseas, rabia, angustia, pena, pero por sobretodo lástima. Herí lo que mas ame, y aunque esto me rasgaba el pecho, no podía volver atras. Caminamos con las ganas deslizadas al suelo por ese sendero que nos conducía a una relidad ilusoria... el camino a casa.
Mis sentidos se bloquearon al estar frente a esa puerta, tu la abriste yo seguí detras... ¡¡¡papá, mamá!!! la única verdad de toda esta mentira, la cuál hoy me digno a abandonar.
Recuerdo aquél día lejano cuando las hojas caían de lado con brisa cálida de primavera. Sus piernas cruzadas a mi cintura dieron el adiós a mi partida. Sentado en la puerta dejé todo lo que tenía. Hoy no me queda nada...
Postrado en esta cama escribo mi última carta, a rienda suelta doy mi suspiro terminal de esta vida solitaria.
Largos momentos medité, sin encontrar respuesta a esta sensación, sólo pude ver que la confusión dejaba estragos. Sentí nauseas, rabia, angustia, pena, pero por sobretodo lástima. Herí lo que mas ame, y aunque esto me rasgaba el pecho, no podía volver atras. Caminamos con las ganas deslizadas al suelo por ese sendero que nos conducía a una relidad ilusoria... el camino a casa.
Mis sentidos se bloquearon al estar frente a esa puerta, tu la abriste yo seguí detras... ¡¡¡papá, mamá!!! la única verdad de toda esta mentira, la cuál hoy me digno a abandonar.
Recuerdo aquél día lejano cuando las hojas caían de lado con brisa cálida de primavera. Sus piernas cruzadas a mi cintura dieron el adiós a mi partida. Sentado en la puerta dejé todo lo que tenía. Hoy no me queda nada...
Postrado en esta cama escribo mi última carta, a rienda suelta doy mi suspiro terminal de esta vida solitaria.
Realidad de ciegos.
Trozos de recuerdos hoy muertos, marginados en el inconciente
calles desoladas, dejadas al olvido por el incesante dolor
Pensamientos inertes envueltos en risas susurrantes
como pasatiempos ilógicos de un triste momento.
Gritos apagados por el consuelo sigiloso
de entes que refúgian nuestro ser silencioso
lágrimas destellantes en el palpitar de tu rostro
como ríos rugientes sin rumbo.
Caminantes en valles nubosos
como ciegos palpantes de una realidad imaginaria
el desconcierto impera hoy
tu y yo ya no somos nada.
calles desoladas, dejadas al olvido por el incesante dolor
Pensamientos inertes envueltos en risas susurrantes
como pasatiempos ilógicos de un triste momento.
Gritos apagados por el consuelo sigiloso
de entes que refúgian nuestro ser silencioso
lágrimas destellantes en el palpitar de tu rostro
como ríos rugientes sin rumbo.
Caminantes en valles nubosos
como ciegos palpantes de una realidad imaginaria
el desconcierto impera hoy
tu y yo ya no somos nada.
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